Roraima/Cuento-aventura 2da parte.

Roraima/Cuento-aventura 2da parte.

Roraima, es un cuento que escribí en el año 2009 basándome en la experiencia que vivió Erika, mi hija cuando subió a la cima del tepuy.

Para ella fue algo fascinante. Me contó con tal pasión cada detalle que quise escribir una historia a partir de sus vivencias.

Querida gente de Steemit, el día 01 de marzo publiqué la primera parte de esta historia. Si no tuvieron la oportunidad de leerla les dejo el enlace aquí:

 

Retos de escritor y alcanzar la cima

Roraima/Primera parte

Erika era una chica decidida, y su actitud la había impulsado a seguir su sueño. En una ocasión mientras observaba el titilar de las estrellas, bajó la vista y miró a Celso. Su mirada era un mar de preguntas, un desafío de incógnitas. Parecía saber que él tenía las respuestas porque sin decir nada se levantó y se dirigió directamente hacia ella. Lo miró y se sentó a su lado en silencio, alternativamente miraba al cielo y al infinito de la montaña, sentía que estaba sobre su piel pero quería llegar a su corazón.Ella intuía que Celso sabía cómo alcanzarlo y su silencio le confirmó el tesoro profundo que estaba por descubrir. Percibió una transferencia de energía donde no hacían falta palabras solo la conexión del pensamiento, el milagro del silencio en el Roraima.

Serena y en paz se alejó con una sonrisa y un inmenso cansancio la invadió. Poco a poco las voces fueron menguando y el frío apoderándose de los huesos, las linternas fueron dando paso a las luciérnagas que dibujaban en la oscuridad siluetas de bostezo y el sueño se fue adueñando de todos.
Celso caminó hacia la profundidad de la noche, el aire helado purificaba su mente, habló con su padre y el viejo Morok le dio su bendición.

Retos de escritor y alcanzar la cima
Agotadas y felices Ysandra y yo dormimos hasta el amanecer. Cuando me asomé fuera de nuestra improvisada casa, pude presenciar las formas de la naturaleza en su estado más puro, escuchar el sonido de los saltos a lo lejos, las aves dándonos los buenos días con sus trinos alegres, y el cielo estaba tan cerca, que pensé que no había nada que se pudiera comparar a ese momento tan especial.
Después de desayunar emprendimos la última parte del ascenso, todos deseábamos alcanzar la cima y no queríamos perder tiempo, en esta etapa los guías nos hablaron de sus Dioses, y de las leyendas de la montaña, nos pidieron que al llegar no hiciéramos mucho ruido, sabían que la emoción nos impulsaría a gritar de alegría, pero debíamos ser prudentes pues si molestábamos a la montaña, esta se cubriría de nubes y llovería haciendo que nos perdiéramos el esplendor de su luz.
El momento de alcanzar la cumbre del Roraima fue muy especial, estábamos todos empapados de rocío y humedad, nos abrazamos y observábamos aquel paisaje como si se tratara de otro mundo.

La primera impresión que sentí fue como si estuviera en la luna, había cráteres redondos a mí alrededor y paisajes totalmente diferentes a lo que imaginé que podía encontrar.

Retos de escritor y alcanzar la cima

Descubrimos el Valle de los Cristales, el suelo que pisábamos era de pequeñas piedras de cuarzo que resplandecían con la luz, había piscinas naturales con el fondo de la misma piedra donde nos bañamos a pesar del frío intenso del agua. No podíamos perdernos esa experiencia llena de la magia que solo podríamos vivir en ese momento. Pasamos todo el día descubriendo las maravillas que el universo dejo sobre mi tierra hace más de dos mil millones de años.
Caminamos mucho ese día, observando las rocas de formas caprichosas.

Retos de escritor y alcanzar la cima
Ysandra se dedicaba a inspeccionar las plantas extrañas que surgían a cada paso y llegamos a ver algunas muy curiosas e interesantes, eran flores carnívoras y se alimentan de insectos.
Observamos como en la cima se había creado un ecosistema propio con flores únicas del lugar, además de gran variedad de orquídeas. Caminamos un poco más y llegamos a una formación de rocas que era igual a una ventana desde donde se podía ver el abismo, hacía mucha viento y comenzó a llover así que emprendimos el regreso al campamento. La lluvia cada vez era más intensa y el cielo se abría en dos cada vez que los rayos se dibujaban en él, hasta la tormenta era hermosa en aquel lugar virgen y natural, la vegetación recibía cada gota con su alegre verdor. Lentamente ya que no nos importaba mojarnos seguíamos admirando cada rincón como un nuevo descubrimiento de la naturaleza.
Casi finalizando el día, pleno de intensas emociones Terri llamó al grupo, para compartir experiencias e impresiones antes de ir a descansar .Nos había preparado un reconfortante cena para recuperar fuerzas, ya que a la mañana siguiente estaba pautado el inicio del descenso. Todos se sentaron en círculo menos Ysandra que caminaba inquieta de un lado al otro, Celso presintió que algo sucedía y acudió a su lado.

— ¿Qué pasa? ¿Dónde está tu amiga?
—No lo sé— respondió Ysandra con lágrimas en los ojos.—La perdí de vista hace más de una hora cuando volvíamos bajo la tormenta, habíamos caminado mucho y yo me detuve a fotografiar unas flores, cuando me di cuenta ya no estaba, supuse que se había adelantado y seguí con el grupo hasta el campamento, al llegar aquí tampoco la encontré.
Celso se dirigió al grupo que los observaba con evidentes signos de preocupación, temían que a Erika le hubiese sucedido algo, los tranquilizó diciendo que no podía estar muy lejos.
—Terri, enciende todas las lámparas de gas y las linternas, si está cerca con la luz podrá ubicarnos.
Terri, miraba profundamente a Celso, entre ellos se percibía un entendimiento tácito, y procedió a seguir las instrucciones de su amigo.
En los rostros de los compañeros se dibujó el terror y la preocupación de saber que Erika se encontraba sola y perdida en aquella inmensidad oscura y desconocida.

 

Retos de escritor y alcanzar la cima

Pienso que hice mal en separarme de Ysandra, solo bastaron unos minutos para perdernos de vista. La batería en mi linterna no durará mucho y debo mantener la calma, nada malo ha de sucederme en este lugar y mis compañeros no pueden estar muy lejos, temo perderme si sigo la dirección equivocada, mejor espero. A esta hora ya me deben estar buscando. No siento temor aunque si inquietud por los demás que estarán preocupados por mí.

Me senté en una roca plana que estaba debajo de otra, que servía de techo. Ya no llovía pero el frío comenzaba a entumecer mis extremidades, me acerqué un poco más a aquel alero, la oscuridad me impedía ver más allá de mis pasos pero presentía algo profundo frente a mí. Encendí apenas unos segundos la linterna y pude ver que aquella formación tenia aspecto de cueva, no había reparado en ella a la luz del día, di unos pasos más para guarecerme del frío, pensé que era más sensato protegerme y esperar a la luz del día para reencontrarme con mis compañeros. Solo unos pasos en su interior y ya se sentía la calidez del lugar, el aire helado ya no cortaba mi piel. Me acomodé cerca de la pared de piedra y cerré los ojos para intentar descansar, me sentía irresponsable y desconsiderada con mis amigos de aventura, tendría que disculparme, seguramente estaban pasando un mal rato por mi culpa. Lamentablemente no había nada que hacer, solo esperar e intentar descansar.

 

Retos de escritor y alcanzar la cima
 

Escritores 1.0
Soy miembro de @equipocardumen siguenos en DISCORD
@evagavilan
Retos de escritor y alcanzar la cimaRetos de escritor y alcanzar la cima

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.