La soledad de los niños de mi tierra.

La soledad de los niños de mi tierra.

Escribo esta historia bajo un gran sentimiento de impotencia y rabia ante la injusticia que rodea a los niños de mi tierra.

Retos de escritor y alcanzar la cima

Foto de mi archivo personal tomada con la cámara de mi teléfono

 

Esta imagen representa el hecho de que los niños que se están formando no cuentan con garantías para su supervivencia. En cualquier otro lugar dos niños pescando podría representar diversión, aquí quiero dar a entender la necesidad, el hambre, una responsabilidades que no tendrían que asumir los menores de edad en otras circunstancias.

Retos de escritor y alcanzar la cima

Dos niños,  entraron en un ambulatorio pidiendo atención médica.

El mayor de 11 años llevaba una cura en la cabeza. El otro, un año menor lo acompañaba y se quejaba de un fuerte dolor de oído. La enfermera que nos recibió miraba más allá buscando la compañía de algún adulto pero no, no había nadie más.

Esto sucedió ayer aquí en mi ciudad y aún sabiendo la anarquía social que nos envuelve, son cosas que no alcanzo a comprender. ¿Cómo pudimos llegar a esto?

Vivir esto de cerca, sentirlo en mi gente, me afecta al punto de llegar a sentir  dolor físico, y angustia en el pecho. No dejo de pensar que será de nuestros niños y de su futuro.

El médico de guardia se acercó a preguntarles ¿Qué hacían allí solos?  ¿dónde estaban sus padres? ¿cómo habían llegado hasta allí?

Los niños un poco intimidado no respondieron de inmediato y luego tomó las riendas de la conversación el más pequeño. Informó su edad en realidad parecían más pequeños  pero contaban 10 y 11 años de edad. Explicaron que vivían cerca de la autopista, según los datos suministrados esto quedaba a unos 10 Km  de allí y ellos habían llegado caminando.

Sus padres no estaban, según ellos se habían ido a trabajar a las minas y ellos vivían en casa de una tía.  Casualmente un señor que estaba por allí los reconoció y confirmó lo que decían pero que la señora que los cuida no es su tía. Se trata de una vecina  que atiende a cuatro hermanitos. Una niña de ocho años y otro niño más pequeño forman parte de la misma familia. Aparte  tienen dos hermanitos más (es decir son seis niños) pero viven con otra gente que los cuida.

También contaron que su hermanita (la de ocho años) se había quemado hacía poco tiempo preparando comida para sus hermanos.

Habían ido hasta allí porque el mayor tenía una herida en la cabeza producto de una caída de un árbol porque estaba buscando mangos. Sus padres no han podido enviar dinero desde  las minas (un lugar muy distante) y no tenían cómo alimentarse.

El menor que lo acompañaba tenía una fuerte infección en el oído.

 

Los niños son el recurso más importante del mundo y la mejor esperanza para el futuro.

Kennedy, John Fitzgerald

Entre el adulto que dio la información, el director y otras personas competentes del lugar lograron darle cierto sentido a la historia.

Avisaron a los representantes de Servicios Sociales para niños y adolescentes y ellos se  encargaron de acompañar a los niños con la medicación y las instrucciones al lugar donde habitan para estudiar el caso y ver qué acciones hay que seguir.

En medio de los comentarios se supo que el niño de 10 y la niña de ocho son los que instan a los demás a que no dejen de asistir a la escuela.

La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices.

Einstein, Albert

Realmente esta situación tan dantesca se vive en muchos hogares humildes de Venezuela  y no es justo que nuestros niños deban sufrir estas necesidades en un país donde por ley se le garantiza a los menores de edad el derecho a la alimentación, educación y vivienda.

A los niños del mundo entero se les deben respetar sus derechos, debemos luchar por ellos.

Si esto es así ¡no quiero ni imaginar la otra parte de la historia!

Si bien es cierto que ambos progenitores no debieron dejar a sus hijos, son situaciones que estamos viendo cada vez con más frecuencia.

Padres que sacrifican su futuro y la compañía  de sus niños  pensando que hacen lo mejor para ellos. Los dejan en manos de extraños para conseguir en otros lugares, muchas veces fuera del país mejores condiciones económicas apostando por el futuro de sus hijos. Pero ¿cuantas cosas pueden pasar en ese tiempo?

Entre los niños se desarrolla un instinto de protección entre ellos. Son niños y tendrían que estar jugando a la pelota o volando papagayo. Sin embargo se preocupan unos de otros por su cuidado, alimentación y salud.

¿Este es el futuro con que cuenta nuestro país? niños desnutridos carentes de cariño sin una guía y sin una protección. ¿Qué podemos hacer?

¿Cuánto más fuerte hay que gritar?

Esta historia no es un cuento, no tiene nada que ver con la ficción. Es 100% real, tomada de las entrañas de la tierra que llora a diario su perdida.

Quiero aclarar que esto no es una denuncia y no pretendo nombrar a las personas que me lo contaron.

Se están siguiendo los canales correspondientes para encontrarle una solución a este caso.

Solo es un grito compartido para el que lo quiera escuchar.

Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad.

Menninger, Karl A.

Retos de escritor y alcanzar la cima

Retos de escritor y alcanzar la cima

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.